Sábado de Dolores: Comida, amigos y familia

Sábado de Dolores: Comida, amigos y familia

Sábado de Dolores: Comida, amigos y familia

Raúl A. Sánchez, socio de La Santa Merienda


Mis amigos saben que es un día importante en la Semana Santa de Zamora. Es Sábado de Dolores, celebro mi tradicional comida y la Hermandad Penitencial de Nuestro Señor Jesús de Luz y Vida saldrá a la calle a las 19:30 h. Pero hasta esa hora tenemos mucho que hacer.

Lo primero es lo primero. Vamos a tomar un vermú. Hay que calentar motores para la comida que, desde hace unos cuantos años, hago en mi casa. Un punto de encuentro más donde se hablará de Semana Santa mientras disfrutamos de un pollo de corral previamente encargado en el Bar Crys.

 

Son casi las 15:00 h. y ya estamos todos los comensales en la mesa. Un grupo variopinto que disfruta de buenas viandas: paté de aceitunas, empanadas de cecina – con y sin queso porque hay una embarazada en la mesa -, embutido de Pablo y una gran variedad de vino que han traído, ¡Me han llenado la bodega! Y, como no, de una inmejorable compañía mientras intercambiamos comentarios de nuestra querida Semana Santa: ¿Cuál es el mejor paso? ¿Y la mejor marcha? ¿Cuántos años llevas cantando el Miserere? Como ves, un sinfín de anécdotas.

Llega el segundo plato. El pollo de corral hace las delicias culinarias de los presentes y, sinceramente, está tan bueno que dejamos de lado las conversaciones y solo nos dedicamos a disfrutarlo.

Terminado el pollo, llega el postre: ¡Unas torrijas hechas por Ana para chuparse los dedos! Después de que más de uno repitiese torrijas, es el turno de los cafés y chupitos (no pueden faltar en Semana Santa) de nuestra tierra: Panizo y Licores Cervato. Llegados a este punto, retomamos las conversaciones que tocan en esta fecha tan señala para todo zamorano. Como en todos los grupos, no todo el mundo comparte las mismas opiniones que los demás, pero eso hace que las conversaciones sean mas interesantes. He de decir que, siempre, se escucha algún que otro cántico de Semana Santa… Yaku y yo no nos podemos resistir.

Son casi las 20:00 h. y sabemos que la procesión está en la calle. Insto (más bien echo) a mis  amigos de casa ya que hay que ir a verla. ¡Mi hermano es cargador de «La Corona»! Y claro, la familia siempre tira… ¿Dónde la vemos? Mejor a la vuelta del cementerio… Nos dirigimos a ver la procesión en el Bar Los Tilos (previa parada técnica), donde mis amigos y yo insuflamos fuerza a los cargadores y, en especial, a mi hermano por el gran recorrido que llevan.

 

Es la 01:30 h. y después de disfrutar de un día de amigos, una buena comida y lazos familiares, va siendo hora de irse a dormir… Mañana es otro día largo. Es Domingo de Ramos.

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