IGLESIA DE SANTIAGO EL VIEJO O DE LOS CABALLEROS

IGLESIA DE SANTIAGO EL VIEJO O DE LOS CABALLEROS

IGLESIA DE SANTIAGO EL VIEJO O DE LOS CABALLEROS

Por Esteban Granados – El pequeño templo de estilo románico construido en el siglo XII, también llamado Santiago de la Eras por su ubicación en extramuros de la ciudad de Zamora, junto al campo de la verdad; es una edificación muy sencilla formada por una sola nave rectangular con ábside semicircular tipo bóveda de horno y presbiterio recto.

Como base del estilo románico posee la mínima entrada de luz al interior solo abriendo al exterior en la puerta de acceso localizada en el muro meridional, y las dos ventanas de aspillera, una en el lienzo norte y otra en el ábside.

Debido a la cercanía con el río  ha sufrido varios desperfectos a lo largo de su larga historia a causa de las crecidas, siendo este el motivo de la mayoría de las reconstrucciones.

http://www.lafronteradelduero.com/Imagenes/zamora/santiago_de_los_caballeros/interior.jpg

En cuanto a su interior destacan su cubierta a dos aguas con estructura de madera, la bóveda del ábside y el arco triunfal. Pero principalmente llama la atención la decoración en sus capiteles, con diversas alegorías del infierno, representaciones del Pecado Original con Adán y Eva, decoraciones vegetales como hojas de acanto, frutales como piñas, animales como serpientes y leones, y escenas de carácter sexual.

Esta iglesia tiene un valor no solo arquitectónico, sino que cuenta la leyenda que recibe la denominación de Santiago de los Caballeros por asegurarse que en ella, tras velar sus armas, fue armado caballero El Cid Campeador por el Rey D. Fernando I de Castilla y en presencia de la Infanta Doña Urraca, como recoge el romancero. También cuenta la leyenda que fue en esta iglesia en la que el Cid, tomó juramento a Alfonso VI de no haber intervenido en el asesinato de su hermano.

“— ¡Afuera, afuera, Rodrigo, el sobervio castellano!
Acordársete devría de aquel tiempo ya passad
o
cuando fuiste cavallero en el altar de Santiago,
cuando el rey fue tu padrino, tú, Rodrigo, el ahijado :
mi padre te dio las armas, mi madre te dio el cavallo,
yo te calcé las espuelas porque fuesses más honrado,
que pensé casar contigo, mas no quiso mi pecado.
Casaste con Ximena Gómez, hija del conde Loçano;
con ella huviste dineros, comigo huvieras estado;
bien casaste tú, Rodrigo, muy mejor fueras casado:
dexaste hija de rey por tomar de su vassallo.”


Cancionero de romances de 1550, p. 213.

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