“Flagellum», nueva marcha para la Semana Santa de Zamora

“Flagellum», nueva marcha para la Semana Santa de Zamora

“Flagellum», nueva marcha para la Semana Santa de Zamora

A sus 22 años, el músico zamorano Miguel Mateos consigue entrar en el palmarés de los compositores de marchas de Semana Santa a nivel nacional con su obra Flagelación, tema que se convierte este año en la marcha oficial del paso que lleva su nombre en la Cofradía de la Santa Vera Cruz.

La Banda de Música “La Lira” de Toro será la encargada de interpretar las notas de Flagellum, nombre de la marcha que los propios cargadores de este paso encargaron al joven compositor Miguel Mateos para dar música a su camino por las calles de la ciudad de Zamora en la tarde del Jueves Santo.



Las notas de esta pieza han conquistado además a los músicos más exigentes en el panorama nacional de marchas de Semana Santa otorgándole el Tercer Premio en el Concurso de Marchas de San Pedro del Pinatar, celebrado el pasado 16 de marzo en la villa murciana.

El propio Miguel Mateos, estudiante de tercer año de Composición Musical en el Conservatorio Superior de Castilla y León, confiesa su emoción y especial gratitud por todo su trabajo.

P- Los cargadores de Flagelación deciden “oficializar” la música de su imagen y te confían ese encargo tras conocer algunas de tu obras anteriores, ¿te esperabas esa llamada?

R- La verdad es que me pilló por sorpresa. En cuanto hablé con los miembros del paso y me comentaron su interés me puse manos a la obra, pero con mucha responsabilidad por delante, puesto que tienes que buscar que la obra sea coherente con la descripción artística y narrativa; y ver qué se trata en la imagen además de que sea funcional, puesto que se va a mover un paso con ella.

P- Seguramente hayas tenido que conocer a fondo los personajes e intención del paso, el significado, etc. ¿Por dónde empezar a escribir las notas?

R- Más que hacer una mera descripción de la imagen propiamente dicha, lo que he intentado transmitir es esa acción narrativa: qué es lo que sucede en ese momento; quién o quiénes intervienen en la acción; qué clase de sentimientos están sucediendo al mismo tiempo.

Hecho esto, le asignamos un material musical que le defina. Y a partir de ahí solamente tienes que darle vueltas y más vueltas a ese material para explotarlo al máximo. El “tema central” que escuchamos durante toda la obra.

P- ¿Te inspiras en algún referente para la composición de carácter religioso?

Es evidente que ha habido grandes maestros en la composición para marchas procesionales, pero si tuviese que identificarme con uno de todos sería con Ricardo Dorado y su tan famoso Getsemaní. La escucha y análisis de este tipo de obras te permite tomar un concepto más claro de la esencia común que guardan toda esta clase de piezas.

P- Con tan solo 16 años compusiste tu primera marcha “Todo está cumplido” ¿Qué destacarías si tuvieses que compararte con tu “yo” profesional de hace seis años? ¿tu relación personal con la Semana Santa de Zamora podría también tener cierta influencia?

Desde mi punto de vista ha habido cierta seña de madurez en todos los sentidos. Un antes y un después a la hora de componer esta obra, ya que, al margen de tener ahora más conocimientos sobre el terreno, la he concebido como un todo uniforme. En otras palabras, todas y cada una de las partes de la pieza tienen relación consigo mismas y con la pieza de forma global.

La parte personal es muy subjetiva, pero al final es lo que acaba determinando un estilo. Aún así, al margen de todo esto, el papel del: «músico como artesano» prima sobre las propias pasiones.

P- ¿Qué supone para un joven compositor, además zamorano, el reconocimiento a nivel nacional de una marcha de Semana Santa?

La verdad es que es un honor para mí que cinco personas del mundo de la música (jurado del certamen) se hayan fijado en mi trabajo y de una forma positiva, destacándolo sobre el resto. Es un pasito más de motivación personal y que sirve además para medir el nivel que tienes a tu alrededor.

P- Esta entrevista está plasmada por escrito, pero si la gastronomía de Zamora en Semana Santa tuviese una melodía… ¿A qué sonaría?

Seguramente sonaría al borboteo del azúcar tostada cubriendo las almendras a fuego lento o a las cucharas de madera dando vueltas a la sopa sobre los cuencos de barro, el crujir de las aceitadas etc.

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