Argentina, Sudáfrica o Zamora

Argentina, Sudáfrica o Zamora

Argentina, Sudáfrica o Zamora

Por David Rodríguez, tesorero de La Santa Merienda

¿Paris o Roma? ¿Londres o Berlín? ¿Serían capaces de otorgar evaluaciones comparativas con tan solo una breve velada en cada una de ellas? ¿Difícil verdad? Eso mismo es lo que hemos hecho.  Aunque no con capitales europeas, sino con vinos tintos dispares.

Hemos valorado, hemos apreciado, pero no hemos puntuado; no somos sumilleres, tampoco gurús, ni pretendemos serlo, tan solo realizar una comparativa de diferentes caldos, basada en las preferencias de varios individuos, sin olvidar por supuesto que a pesar de las grandes diferencias entre los mismos guardan semejanzas en precio (en torno a 20 €), añada y tiempo en barrica, lo que hace posible una valoración comparativa.

“Séptima Gran Reserva 2015” Malbec, 15 meses. Bodegas Séptima. Mendoza (Argentina).

Color intenso, aromas predominantes a fruta muy madura con recuerdos a compota de frutas, aunque camuflado por el intenso tostado de los robles que unido a unos taninos marcados le impiden llegar a la redondez.

“Termes 2014“ Tinta de Toro, 16 meses. Bodegas Numanthia Termes. Toro (España).

Limpio y brillante, predominio de aromas a fruta roja, persistente, notas a ciruela y frutas del bosque, que unido a los matices que le proporciona la madera, alcanza un equilibrio perfecto.

“Flagstone Writer´s Block 2015” Pinotage 18 meses. Bodegas Flagstone. Western Cape (Sudáfrica).

Rojo oscuro, aromas a frutos rojos con matices que recuerdan a la tierra, sorprende las notas ahumadas, combinación armónica de todos los elementos con un final untuoso y redondo.

Empezamos un poquito fríos, o al menos así nos dejó el Malbec, el exceso de madera le penalizaba y más aún cuando se descorchó el Termes. Este lo superaba con creces, esa Tinta de Toro, apetecible, perfecta, equilibrada, que unido a la carne roja que estábamos degustando aumentó su valoración. Finalizamos con una enorme y grata sorpresa una explosión de múltiples matices que nos proporcionaba la Pinotage sudafricana que maridaba perfectamente con cualquiera de los platos que había sobre la mesa desde el pescado hasta el postre.

El resultado fue un consenso total definido en la siguiente frase: “El Termes para la carne, el sudafricano para cualquier plato” aunque finalmente nos decantamos por el Termes. Desconocemos si fue la personalidad, el año de ventaja en botella sobre sus competidores o que quizás la D.O. Toro “jugaba” en casa, lo que si podemos concluir es que definitivamente hace tiempo la Tinta de Toro se ha quitado los complejos y compite de tú a tú con las mejores denominaciones de origen del planeta.

Sigamos valorando lo que tenemos.

Sobre el autor

Dejar un comentario